2000/07/06 15:28UTC
Desarrollo de astronave
by
spa
China lanzó el 20 de noviembre su primera astronave experimental recuperable, cuyo nombre, la NAVE DIVINA, tiene una significación especial evidente. La prueba fue un éxito rotundo, pues la nave, luego de cumplir con todas las misiones cintÍficas programadas, retornÓ a tierra, en el lugar precisO fijado previamente. Este acontecimiento ha marcado un nuevo hito en la historia de la navegación espacial de nuestro país, y constituye un gran avance de China en el proyecto de lanzar al cosmos naves tripuladas.
La navegación espacial tripulada, como ustedes saben, está referida a los vuelos espaciales de ida y vuelta en que los cosmonautas se hacen cargo de todo el equipamiento científico que les permite explorar, estudiar y experimentar una serie de áreas, incluidas las de carácter militar. Su destino consiste en librarse de las limitaciones de la atmósfera y la gravedad terrestre, ampliar la esfera de actividades del ser humano , a fin de conocer, de manera más amplia y más profunda, el universo. Las posibilidades son inmensas, pues abre la ocasión para realizar todo tipo de estudios y pruebas aprovechando el contacto directo con el espacio y sus imprevisibles recursos.
De acuerdo con los diferentes modos de vuelo y de función, las naves diseñadas para la navegación espacial son de 3 tipos: la tripulada, la estación espacial tripulada y el transbordador espacial.
Según las informaciones de los expertos en cosmonáutica, para hacer realidad la navegación espacial, se hace falta resolver los siguientes problemas técnicos: el primero es el de dotar del máximo nivel de seguridad al cohete portador; el segundo es usar instrumentos y sistemas de alta precisión que permitan la exitosa recuperación de la nave, y el tercero es dotar a la nave de los sistemas confiables que aseguren la vida de los astronautas y la factibilidad de un eficaz cumplimiento de la misión.
Las tecnologías de la navegación espacial tripulada son las más complicadas y difíciles en todo el sector de la cosmonáutica. Antes, los únicos países que dominaban estas tecnologías eran los Estados Unidos y Rusia. Desarrollar estas tecnologías de manera autónoma es un postulado inquebrantable de nuestro país. El, además, hará posible, entre otros importantes objetivos, la promoción de los avences científicos y tecnológicos de China, el incremento del poderío nacional, incluido el militar, y el impulso a la exploración del espacio extraterrestre.
Después de la fundación de la Nueva China, a lo largo de cuatro décadas de desarrollo de la navegación espacial china, varias generaciones de científicos chinos han hecho, con sus esfuerzos y sacrificios, verdaderos milagros. Actualmente, China es uno de los países más avanzados en muchos terrenos de la cosmonáutica, por ejemplo, en el de los cohetes portadores de combustibles de alto rendimiento y baja temperatura, en el del lanzamiento de múltiples satélites con un sólo cohete, en el de lanzar, mensurar y controlar los satélites sincronizados terrestres, en el de los cohetes con propulsores auxiliares, en el de la recuperación de satélites, etc. China dispone de la capacidad de lanzar satélites sincronizados a la tierra, y al sol. Todos estos hechos constituyen una base sólida que han hecho posible el exitoso lanzamiento de la astronave espacial recuperable.
El proyecto de navegación espacial tripulada de China empezó a llevarse a cabo el año 1992. Desde ese momento, se ha logrado numerosos nuevos avances tecnológicos gracias a los esfuerzos de inumerables científicos, técnicos y las cooperaciones de muchos institutos de estudio. Por ejemplo, el cohete portador Gran Marcha II F que se utilizó en este lanzamiento, cuyos detalles aún no han sido revelados, es un nuevo y más moderno ejemplar de la familia del GRAN MARCHA. En comparación con todos aquellos que fueron materia de nuestra información, la capacidad de este es mucho mayor.
Como saben ustedes, esta primera astronave experimental recuperable no estaba tripulada y sólo llevaba los equipos e instrumentos técnicos, algunos objetos de recuerdo tales como una bandera nacional y algunas estampillas, y decenas de tipos de semillas agrícolas. Ahora cabe la pregunta: ¿cuándo China lanzará su primer astronave con cosmonautas? Para responder a esto, es necesario comprender que la diferencia que hay entre el lanzamiento de satélites y la puesta en órbita naves tripuladas está en los margenes de precisión y seguridad tanto del cohete portador como de la propia nave. Para lograr este nivel, es imprescindible la previa realización de una serie de pruebas no tripuladas o tripuladas con animales, así, hasta obtener el máximo nivel de seguridad. La Unión Soviética, antes de lanzar su primera nave espacial tripulada en 1960, efectuó 5 pruebas con naves no tripuladas; los Estados Unidos, por su parte, hicieron 8 pruebas con naves espaciales no tripuladas. En realidad, siendo la primera prueba experimental, el propósito principal del reciente lanzamiento hecho por China, ha sido examinar las funciones y la confiabilidad del nuevo modelo de cohete portador, el nuevo campo de lanzamiento diseñado exclusivamente para la navegación tripulada y la red de mensuración y control. Aunque la prueba ha sido un verdadero éxito, para que China llegue a tener las condiciones que le permitan lanzar una aeronave tripulada, tiene que recorrer aún un largo camino. Y esto, según cálculos de los expertos, podría suceder dentro de 3 o 4 años.