CRI
2001/08/29 12:16UTC
Día Internacional de la Infancia
by
Lining
Todos los años, el primero de junio, Día Internacional de la Infancia, los niños celebran su fiesta con la inocente y fresca alegría, propia de ellos. De verdad, para ellos es un día de felicidad y regocijo. Pero, ¿cuánto saben ustedes sobre la historia del Día Internacional de la Infancia? Hay una frase común, muy difundida, que contiene una gran verdad: los niños son el futuro del país. Justamente, por esto, todos los países del mundo despliegan sus más valiosos esfuerzos por ofrecer a los niños un ambiente social inmejorable, tanto para la vida misma como para el estudio. En agosto de 1925, los representantes de 54 países que asistieron a la Conferencia Internacional de la Felicidad de la Infancia, celebrada en Ginebra, Suiza, aprobaron, al término de la reunión, la Declaración de Ginebra sobre la Protección de los niños, que es, en realidad, una proclamación de los derechos del niño. Así, se establece la obligación de proporcionar a los niños disfrute espiritual, asistencia social, prohibición de trabajos peligrosos para ellos, mayores oportunidades para ganarse la vida y una serie de medidas destinadas a brindar ayuda y sostenimiento a los niños.
Después de esta conferencia, los gobiernos de diversos países determinaron, con el fin de alentar a los niños y hacerles sentir la alegría y la felicidad, al mismo tiempo que estimular la atención y la asistencia social sobre ellos, instituir un Día de la Infancia.
La historia del Día Internacional de la Infancia data de la segunda Guerra Mundial en que murieron numerosos niños y adolescentes. Muchos de los puntos de la primera declaración han sufrido, después, sustanciales modificaciones, como, por ejemplo la prohibición terminante del trabajo de los niños.
En junio de 1942, un grupo de fascistas alemanes mataron a más de 140 hombres mayores de 16 años y a todos los bebés de una villa checa y llevaron bajo escolta a todas las mujeres y a 90 niños a los campos de concentración. Como si esto fuera poco, incendieron las viviendas y otras construcciones del pueblo hasta reducirlo a escombros.
A fin de conmemorar la tragedia sufrida por los niños de esa villa checa y otros que murieron en la guerra desaltada por el fascismo, a fin también de desterrar toda posibilidad de que mueran niños en las guerras promovidas por los belicistas que buscan, de este modo abominable, obtener ventajas económicas; y a fin de garantizar los derechos de los niños, se estipuló, en la conferencia de la Asociación Democrática Internacional de la Mujer, celebrada en noviembre de 1949, que el primero de junio sea la Fiesta de todos los niños, o sea, el Día Internacional de la Infancia.
En China, luego de fundada la República Popular, el Consejo de Estado determinó el 23 de diciembre de 1949, incorporar a la legislación nacional, la determinación del primero de junio como Día de la Infancia de la nueva China y dejar sin efecto la estipulación de 1931 que establecería que fuera el 4 de abril.
En la actualidad, los gobiernos de todos los países prestan mucha atención al futuro de los niños y protegen sus derechos. En 1990, la ONU aprobó el Convenio de los Derechos del Niño, uno de cuyos países firmantes es China. En el mismo año, el gobierno promulgó la Ley de Protección de los Menores de Edad en la República Popular China, que contiene estipulaciones importantes en torno a la protección de los derechos de niños y adolescentes.
Para garantizar efectivamente el sano crecimiento de los niños, los departamentos legislativos, judiciales y del poder ejecutivo, incluidas algunas instituciones sociales, han establecido organismos que guardan relación con el sector infantil. Así por ejemplo, la Asamblea Popular Nacional y la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, tienen, de acuerdo a su respectiva índole, dependencias encargadas de garantizar los derechos de mujeres y niños. Por su parte, el Comité de Asuntos de la Mujer y el niño, entidad que dependen del Consejo de Estado, se encarga de coordinar y promover los esfuerzos de los departamentos respectivos orientados a defender los derechos e intereses infantiles, así como contribuir efectivamente a lograr el bienestar general de los niños.
Nuestro deseo es que el mundo sea un verdadero paraíso para los niños, que por lo menos, no sufran hambre ni sean objeto de ningún acto de injusticia ni de violencia y que puedan ser felices teniendo todos los caminos del progreso abiertos. Y eso, depende de nosotros, los que constituimos el mundo de los mayores.