|
Como se sabe, China, un país en vías de desarrollo, tiene la mayor población del mundo. Los últimos datos demográficos le asignan un total de mil 300 millones de habitantes. Tan abultada cifra se debe a que antes regía, en nuestro país, una serie de conceptos tradicionales profundamente arraigados por milenios en el mundo familiar, como casamiento y procreación tempranos; muchos hijos, mayor felicidad; el hijo varón es más preciado que la hija
A comienzos de la pasada década del 70, China, luego de hacer una evaluación de los recursos económicos y de las cifras del crecimiento poblaciconal que hacían ver los riesgos de una explosión demográfica, puso en marcha una Política Nacional de Planificación Familiar que es, hasta hoy, una de las políticas fundamentales de nuestro país.
De acuerdo con sus estipulaciones generales, era el Estado quien tenía que adoptar las medidas convenientes que permitieran controlar el crecimiento de la población y elevar, al mismo tiempo, la calidad de vida de la gente. Y esto se lograría, según el plan, estimulando el matrimonio tardío y promoviendo, en cada familia, la concepción de un solo hijo. Ahora, luego de cerca de tres décadas de vigencia del plan, sus repercusiones en el panorama de la vida del país, han sido ampliamente favorables.
El llamado matrimonio tardío se orienta a contrarrestar una antigua costumbre en China, según la cual, los jóvenes se casaban generalmente a la edad de 15 ó 16 años. Las nuevas regulaciones recomiendan a los hombres, casarse a partir de los 25 años y a las mujeres, desde los 23 años.
La rigurosa vigencia de esta política de planificación familiar, que ha implicado duros e incansables esfuerzos a partir de los años 70, ha hecho posible reducir en 300 millones el número de nacimientos, lo que, a la vez, ha contribuido a la mejora de la salud de la mujer en edad de procrear y una mejor disponibilidad de los recursos económicos en la familia. Actualmente, China se halla entre los países de más bajo índice de natalidad. Por ejemplo, el municipio de Xianyang, de la provincia de Shaansi, en la parte noroccidental de China, logró reducir en tres años en unos 20 mil el número de nacimientos.
Los cambios operados en China en las últimas décadas han creado una nueva situación en todos los órdenes de la vida nacional, lo que ha llevado al gobierno a realizar una serie de reajustes Así, a fin de formalizar las políticas, orientaciones y medidas adoptadas en la planificación familiar y ajustarlas a las exigencias de la nueva situación del país, la Asamblea Popular Nacional de China aprobó, en diciembre del 2001, una ley sobre Población y Planificación familiar que entró en vigencia en septiembre del 2002.
La nueva ley consta de 7 capítulos y 47 artículos y tiene provisiones detalladas sobre una serie de medidas cuyo objetivo es, por un lado, alentar y garantizar la actual política de planificación familiar y, por otro, introducir algunas modificaciones. Posteriormente, varias provincias comenzaron a elaborar sus propias regulaciones de acuerdo con las condiciones o características propias del lugar.
La puesta en vigencia de esta ley ha ejercido una trascendental influencia en el afianzamiento de la política de planificación familiar, en la elevación de la calidad de vida de la gente, en la garantía de los derechos e intereses de los ciudadanos y en la promoción del desarrollo coordinado entre la población, los recursos y el medio ambiente.
La ley sobre Población y Planificación familiar se ha definido con una política fundamental de China. En las actuales regulaciones sobre planificación familiar, se sigue promoviendo el matrimonio tardío y el hijo único igualmente tardío. Sin embargo, la nueva ley introduce un cambio al permitir a cada familia tener un segundo hijo, no en forma indiscriminada, sino en los siguientes casos: Cuando tanto el marido como la esposa son hijos únicos; cuando el matrimonio, en vista de no haber podido tener su propio hijo, ha adoptado un ñino y luego se comprueba de que la mujer tiene capacidad de concebir; cuando uno de los cónyuges, que se casa por segunda, ya tiene un hijo, el nuevo matrimonio puede tener su propio niño; cuando el hijo llamado a ser único nace con deficiencias físicas o mentales que lo incapacitan para realizar cualquier trabajo y cuando, el campesino residente en las montañas remotas y con muchas dificultades solo tiene una niña. Esta regulación rige también para matrimonios de las minorias éticas.
De acuerdo con la regulación anterior sobre el control de la natalidad en las áreas de Beijing y en el sector de las minorías étnicas, las parejas podían tener un segundo hijo por lo menos 4 años después del nacimiento del primero, siempre que la madre tuviera más de 28 años de edad. En cambio, según las nuevas medidas del mismo gobierno municipal de Beijing que entrarán en vigor el próximo primero de septiembre, las parejas podrán tener un segundo hijo, siempre que reúnan uno de los 2 requisitos arriba mencionados.
El señor Tian Xueyuan, ex director del Instituto de Asuntos Demogáficos de la Academia de Ciencias Sociales de China, al comentar las nuevas regulaciones aprobadas por el municipio de Beijing, le dijo a un reportero nuestro que ellas toman en cuenta un factor muy importante: la mejor edad de fecundación de la mujer, sin excluir otras condiciones sociales de la pareja.
Más adelante, el señor Tian Xueyuan dijo que en la actualidad, en las grandes ciudades, tales como Beijing y Shanghai, el matrimonio y la procreación tardíos ya son parte de la normalidad de la vida. Muchas tienen su primer hijo cuando tienen 30 años de edad. Esta modificación en el control de la natalidad favorece a los matrimonios que desean tener un segundo hijo y es, al mismo tiempo, una medida que da prioridad no solo a la seguridad y a la salud de la madre sino también del niño. .
Muchos gobiernos locales ya han puesto en vigencia disposiciones similares, las que han sido elaboradas de acuerdo con las características y necesidades de la zona. Además, en las nuevas estipulaciones se advierte la preocupación humanitaria de las autoridades chinas en el asunto de la planificación familiar.
En la provincia de Jilin, en el noreste del país, las nuevas normas estipulan que las mujeres que tengan, según la ley, edad de casarse, pero que no quieran unirse en matrimonio a un hombre o que ya casadas no pudieran concebir un hijo podrán hacerlo, si lo desean, a través de la fecundación artificial. Es una norma legal que deja establecido que una mujer soltera tiene la opción y el derecho a concebir un hijo con la ayuda del banco de espermatozoides. Es la primera vez que se pone en vigencia una norma de este tipo en China.
La ley sobre Población y Planificación Familiar se ha convertido en una piedra angular en la causa del desarrollo demográfico de China e indica la transformación del período caracterizado por una imposición administrativa a una nueva era en que la prioridad es la satisfacción de la gente.
Esta ley tiene la virtud de haber ampliado la conciencia popular acerca de la situación de la población china y la importancia de la planificación familiar. Además, ha sido objeto de una aceptación general por parte de todos los sectores del pueblo.
En el distrito de Onniut, de la Región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, los nuevos conceptos de matrimonio y procreación también tienen un arraigo muy extendido entre la gente. Jin Hua es una mujer mongola de 29 años de edad que vive en un área de pastores y tiene una hija de 4 años. Segun la política destinada a las minorias étnicas de China, ella tiene la opción de tener uno o dos hijos más, pero ha decidido quedarse con su hija, la única que tiene.
Jin Hua le dijo a nuestro reportero que ella, gracias a la política de planificación familiar, ha cambiado su concepto tradicional de muchos hijos, mayor felicidad. Y dijo estar convencida de que, a diferencia de los que creen que solo los hijos varones perpetúan el nombre de la familia y de la estirpe, su hija también pueden cumplir perfectamente estas funciones. Dijo también que, gracias a las bondades de la planificación familiar, se había reducido la carga familiar y la vida era más cómoda y confortable. Yo creo, dijo, que un considerable número de pastores piensa como yo.
En algunas ciudades economicamente desarrolladas del país se ha producido un crecimiento demográfico negativo. Y esto se explica en que mucha gente joven de las áreas urbanas, a pesar de que tienen un trato preferencial en cuanto al número de hijos, no desean tener más que un niño. Algunos, incluso, han decidido no tener ninguno. Esta situación es frecuente en Shanghai, Beijing y Guangzhou.
A fin de alentar a las familias pobres a adoptar la política de planificación familiar y divulgar el concepto de tener hijos más sanos en vez de muchos, el gobierno chino ha incrementado los fondos destinados a este sector, el de la planificación familiar, en las regiones subdesarrolladas del centro y el oeste del país. Se han adoptado una serie de políticas para ayudar a las familias pobres de las áreas rurales a recibir educación, asistencia médica y servicios básicos.
China ha logrado controlar exitosamente el crecimiento de la población, gracias a más de 20 años de constantes esfuerzos. Se estima que en el año 2050, la población del país ya no será posiblmente la más grande del mundo, pues será de mil 600 millones de habitantes, con la ventaja de que el nivel de vida será el mismo que el de los países desarrollados.
|